viernes, abril 29, 2011

Odiame, despreciame

Mírame, detén tus ojos en mi, llena tus ojos con el desprecio que tienes, acércate a mi trata de abrir tu boca, escupe tu odio sobre mí, has que la furia te siegue y trata de hacerme daño yo nada hare, aquí estaré tranquilo esperare que el mundo te destroce puesto que no vales ni el esfuerzo de hacerte daño, solo recuerda yo estaré ahí viendo mientras te hundes disfrutando de cómo tu mismo destruiste tu triste mundo, y cuando acabes de caer me acercare y te mirare con eso me bastará

jueves, abril 28, 2011

El murmullo en tus oídos

El frio viento de la madrugada corre por las calles de la ciudad, el triste azul del amanecer comienza a invadir la oscura noche, la noche empieza agonizar bajo las manos del naciente día, las estrellas del cielo desaparecen bajo la luz del Astro Rey.

Por una estrella calle dos figuras corren sin descanso, carmesí sangre fluye de la frente de una de ellas, la daga de la otra cubierta de la sangre de sus enemigos está, sus vestimentas rasgadas y sucias están, tan solo el deseo de vivir les mantiene sus cuerpos en movimiento.

Ya al final de la calle el cansancio y la sangre derramada hacen mella en su joven y frágil cuerpo poco a poco la oscuridad cubre su vista, cae al piso rendida cual indefenso pichón, su compañera se detiene y se inclina sobre ella, los pasos de sus perseguidores ya no se escuchan, seguramente los perdieron al entrar al gueto, ella sabe que deben continuar, falta muy poco para la seguridad, están a muy cerca para darse por vencidas, la coloca sobre su espalda y usando su espada como apoyo mientras  camina los poco pasos que le restan. 

Ante ella la vieja puerta de roble la espera, toma la aza de león y la golpea contra la puerta, siente como las fuerzas se le escapan, los segundos se vuelven una eternidad, escucha pasos detrás de la puerta instintivamente ve sobre su hombro, no existe ninguna alma en lo profundo de la callejuela, la puerta se abre y ella empieza a desvanecerse, mientras trata de mantener la conciencia mira como unos brazos se abalanzan para recogerla.

Lentamente el sopor se disipa, la luz resplandeciente se cuela por la ventana en el fondo de la habitación a su lado se encuentra ella, la abraza, siguen con vida y en muy poco tiempo estarán fuera de la cuidad alejadas de todo peligro, mientras huele sus rubios cabellos ella susurra a su oído, quiero estar contigo por siempre no me dejes, quédate conmigo por siempre.

lunes, febrero 07, 2011

Salvada por la Sangre (Parte I)

El estruendo de los relámpagos retumba en sus oídos, los recuerdos no le permiten dormir, la niña todavía no ha asimilado lo ocurrido, aún los recuerdos de la noche anterior la llenan de miedo, el recuerdo de su rostro la llena de temor, las heridas en su espalda todavía no se han cerrado y le provocan dolor al moverse, sola en su casa teme el dejar su cama, ella todavía no entiende como sobrevivió, finalmente el cansancio la vence y poco a poco sus ojos se van cerrando.

Un destello de luz se cuela entre las cortinas de su cuarto, la luz le molesta y poco a  poco se despierta, extrañamente y no siente el dolor de su espalda, pero un momento siente algo extraño, esta desnuda y alguien está dormido en la esquina de su habitación, no entiende que está pasando,  no sabe si levantarse o no está llena de vergüenza la persona dormida en aun habitación la desvistió, toma las sabanas entre sus manos sobre su pecho y se sienta, la sombra en la esquina se mueve ella se sobrecoge y la mira, la figura se levanta  y se acerca, ella se paraliza de temor.  Ante ella una angelical figura femenina se muestra, tez blanca y ojos dorados cabellos se escapan de su hábito, una cruz de plata brilla en su pecho.

Despertaste estaba preocupada que tu cuerpo no soportará – ¿Quién eres? ¿Qué haces en mi habitación? – Disculpa no me presente soy Sor Daima y ayer cure tus heridas, lo lamento pero tus ropas estorbaban mi trabajo – Mi …. mi nombre es Joséphine gracias por curar mis heridas ¿Cómo entraste? – Eh …. eso no es lo importante, lo importante es que estas en un gran peligro y debemos marcharnos de inmediato, aquel Faustiano no tardara en regresar – ¿Faustiano?  No entiendo a que te refieres – No importa en camino al Convento te explicare, apresúrate y vístete – Pero tu estas aquí – Lo siento.
Sor Daima se dio la vuelta mirando hacia la pared – ¡Por favor sal!  - No puedo tu vida es mi responsabilidad lo siento.

Al salir de su casa Joséphine encontró un gran auto negro con un hombre vestido de sacerdote en el asiento delantero, el religioso bajo del auto y abrió la puerta del pasajero – Por favor madame será un placer escoltarla - No sabía si subir o no al auto pero algo en la cara de aquella monja le inspiraba confianza además ella sano sus heridas no podrían ser malos después de todo, Sor Daima subió al automóvil, el religioso presuroso subió al automotor y arranco.

Mientras recorrían la ciudad a una gran velocidad, Sor Daima tomo sus manos y suavemente le dijo – lo que te ataco la noche pasada es un Faustiano, un hombre que rechazo el camino de Dios y vendió su alma a Lucifer, el te necesita para seguir viviendo, nuestro trabajo es destruirlos a nuestro lado estarás segura. El te seguirá desea tu carne y tu sangre, tu eres su pasado y te debe sacrificar a él para completar su pacto- ¿Pero porque? Acaso he hecho algo malo ¿Porqué tu Dios no evita que esto pase? – Soltó sus manos y llevó las suyas a su rostro – Primero mi madre y ahora esto – su voz se entre cortaba entre sollozos – Los designios del señor son algo que no siempre podemos comprender los mortales – Tomó su crucifijo y miro al cielo.

Entre los techos de la ciudad una figura cubierta de un manto negro sigue el automóvil, sigue el olor de su presa, sigue el olor de aquella que desea.

Continuara......

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lunes, enero 31, 2011

Sombras en mi

Solo el paso del tiempo puede curar mis heridas,
solo las arenas del tiempo pueden borrar mi recuerdos,
solo el paso de cientos de Lunas puede atenuar este dolor,
mientras las sombras de la noche se apoderan de mi cuerpo,
mientras la furia de ciudad entra por cada uno de mis poros,
mientras una insaciable sed de sangre se apodera de mi alma,
cada gramo de mi humanidad se pierde entre furia,
cada latido agudiza los agónicos gritos de las sombras,
cada respiración llena mi alma de oscuridad,
todos aquellos que a mis pies yacen deben desaparecer,
todos merecen ser torturados hasta que supliquen la muerte,
todos y cada uno deben perecer en  un profundo mar de sangre,
desciendo hacia la ciudad para iniciar la caza,
desciendo hacia donde se encuentran mis presas,
desciendo hacia donde mi dolor terminará,
todo aquello que soy desaparecerá entre las sombras de la noche,
mientras vengo a todas las sombras del pasado de esta ciudad.

lunes, enero 03, 2011

Un infierno Personal

La mayoría de los sentimientos son innecesarios, la mayoría de los deseos también lo son, si es que he de seguir existiendo en un infierno día tras día este por lo menos deberá ser como yo lo desee como yo lo forme, si algo me torturará durante mi estancia en esta tierra por lo menos deberán ser las cosas que yo decida que deberán torturarme, porque de lo contrario cual es el sentido de seguir peleando, si cada vez que existe un sueño se rompe si cada vez que existe algo amado es tomado, por lo menos me hundiré cada día más en mi propio infierno que sea Bach de fondo y con Royo en las paredes